Golpe hidráulico de amoníaco

 

Una mala operación en un sistema de refrigeración por amoníaco,
puede causar un golpe hidráulico o golpe de ariete al mezclar
amoníaco líquido frío con gas amoníaco caliente.

Las lecciones aprendidas con este accidente son:

  • Para el diseño de sistemas de refrigeración por amoníaco,
    evite agrupar evaporadores múltiples de gran capacidad
    a un solo control de válvulas.
  • Programe la secuencia del control de descongelamiento para
    que automáticamente despresurice o elimine el amoníaco caliente
    en las bobinas al reiniciar después de un corte o interrupción,
    previo a la apertura de la válvula de succión para poner al
    evaporador en modo de enfriamiento.
  • Evite la interrupción manual de los evaporadores en el modo
    de descongelamiento y proteja los sistemas de control con
    claves para asegurar que solo personal autorizado tenga la
    autoridad de sobrepasar manualmente los procesos del sistema.
  • Para sistemas de descongelamiento iniciados por tiempo, asegure
    que la operación de  bombeo tenga suficiente tiempo para eliminar
    todo el líquido refrigerante de las bobinas, previo a la introducción de
    gas caliente, especialmente después de periodos de baja carga
    o interrupción eléctrica.
  • En el evento de una emisión de amoníaco, active el interruptor de cierre
    de emergencia para desenergizar bombas, compresores y válvulas
    en lugar de intentar aislar el equipo con fugas, mientras el sistema de
    refrigeración continua operando.
     

El amoníaco anhidro se utiliza en sistema de refrigeración y es
común en plantas de fabricación de hielo y/o empresas embotelladoras.

El amoníaco anhidro utilizado en estos sistemas además de ser
tóxico, es inflamable y explosivo con un rango de inflamabilidad
del 16 al 25% de volumen en aire.

Sus niveles de toxicidad según AIHA (American Industrial
Hygiene Association) en sus guías de planeación para
respuesta a emergencias (ERPG) es de 150 ppm en una hora
sin experimentar efectos amenazantes para la vida u otros
efectos serios en la salud que pudieran impedir la capacidad del
individuo en tomar una acción de protección.